Escuela de Comunicación Social

La Escuela

El Departamento de Ciencias de la Comunicación fue fundado en 1975, en la Facultad de Humanidades.  Se abre el pregrado y empiezan las clases en el año de 1977. La primera promoción egresa en 1980.  Desde entonces el programa ha graduado 30 promociones. En 1984 y 1997 no hubo admisiones, debido a reformas realizadas al programa académico en esos años. La actual Escuela de Comunicación Social, responsable de la administración académica del programa de Comunicación Social, pertenece a la Facultad de Artes Integradas, dentro de la cual se inscribe.
 
La existencia del programa se sustenta en la necesidad de formar profesionales que sean capaces de comprender el campo de la comunicación (asumido como un campo de prácticas sociales y como un campo estudio e investigación) y proponer estrategias de comunicación acordes con las necesidades y demandas de la sociedad colombiana.  Así mismo, el currículo y su desarrollo se encuentran articulados a la valoración, la recuperación y el estímulo de procesos de producción cultural en diferentes ámbitos.  Por lo anterior, la formación de comunicadores está orientada no sólo al análisis, diseño y producción de textos para diferentes medios de comunicación, sino también a la gestión de proyectos que contemplen la pluralidad y especificidad de los modos de comunicación existentes en la actualidad.
 
En el momento de su creación, el programa se enriqueció con los aportes de la antropología, la semiótica y el psicoanálisis, que entonces contribuían con sus tesis a los debates intelectuales. Hoy el Programa de Comunicación Social de la Universidad del Valle participa de los replanteamientos que se han venido dando al interior de las ciencias humanas y sociales, caracterizándose por enfoques transdisciplinares. Sin embargo, abordar problemas de comunicación y cultura desde teorías de las ciencias sociales no se opone a que una proporción del trabajo que se realiza en la Escuela de Comunicación Social se fundamente en prácticas y corrientes artísticas, especialmente en las áreas de producción escrita, visual, sonora y audiovisual.
 
No puede perderse de vista que las reconfiguraciones del campo de la comunicación en América Latina obedecen sólo parcialmente a cambios en la teoría. Responden además a transformaciones del continente en las últimas décadas. La agudización de conflictos nacionales y el surgimiento de una diversidad de movimientos sociales han ocurrido a la par con fuertes cambios socioeconómicos y políticos, la creciente expansión urbana,  el debilitamiento de los estados-nación y las contradicciones de los diversos intentos de integración regional. Estos tienen repercusiones en un campo como el de la comunicación, que oscila entre la postura instrumental de entrenamiento ocupacional para producir comunicadores funcionales a los sistemas de medios y al mercado laboral, y la necesidad de repensar críticamente la comunicación como campo de conocimiento y de expresión de demandas sociales.


Jesús Martín Barbero
El Fundador
 
Doctor en filosofía, con estudios de antropología y semiología, es un experto en cultura y medios de comunicación que ha producido importantes síntesis teóricas en Latinoamérica acerca de la posmodernidad. Aparte de ejercer docencia en Colombia y México ha sido profesor visitante de las universidades Complutense de Madrid, Autónoma de Barcelona, Stanford, Libre de Berlín, King’s College de Londres, Puerto Rico, Buenos Aires, São Paulo, Lima, entre otras. En 1975 fundó la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle y en 2003 obtuvo la nacionalidad colombiana.
 
Su análisis de la cultura como mediaciones, el estudio de la globalización desde la semiología, la relación de los medios con sus públicos, y en especial la maneras como esto los interpretan, que estudió específicamente para el caso de las telenovelas en Latinoamérica, son algunos de sus aportes. Ha sido una de las figuras centrales de la intelectualidad crítica contemporánea del continente junto a autores como Néstor García Canclini, Ángel Rama, Carlos Monsiváis, Tomás Moulián o Beatriz Sarlo.
 
Su obra más relevante es De los medios a las mediaciones en la que mira el otro lado del proceso de la comunicación llamado recepción, conformado por las resistencias y las variadas formas de apropiación de los contenidos de los medios. La comunicación se hace así cuestión de cultura, que exige mirar los mass media en un contexto más amplio, teniendo en cuenta las distintas redes que se configuran y los procesos que allí tienen lugar.
 
Recalca diferencias entre lo masivo y lo popular, dando paso a nuevas lecturas sobre este último concepto en la posmodernidad. De ahí se desprende una renovada crítica a la función de las élites en el aspecto cultural; de esta manera se vuelve a retomar la distinción de la tríada habermasiana entre modernización, modernismo y modernidad para explicar el ethos latinoamericano.